La Casa Fàbregas es un edificio residencial de planta rectangular y tres pisos construido en el siglo XVI en la localidad de Viladrau, Girona, incluido en el Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Sandra Soler propone una reforma exquisita para convertirlo en una casa rural que ofrece una experiencia única en medio de la naturaleza.
La Casa Fàbregas es una antigua residencia de la localidad gerundense de Viladrau, incluida en el inventario del Patrimonio Arquitectónico de Cataluña. Es un edificio civil de planta rectangular construido en el siglo XVI, con cubierta a dos vertientes, con la cumbrera paralela a la fachada situada a mediodía y que consta de planta y dos pisos.
Los mosaicos hidráulicos conviven con una paleta de color velada
Sandra Soler afronta el encargo de rehabilitar esta finca con el objetivo de recuperar los elementos históricos y combinarlos con elementos de vanguardia. La propiedad le pide un local que respete el espíritu novecentista de la casa, pero que disfrute de todas las comodidades de un hotel de pueblo contemporáneo. Casa Fábregas ofrece siete habitaciones dobles, equipadas con baño privado y una privilegiada vista a la naturaleza.
El exterior es un espacio amplio, ideal para efectuar actividades de teambuilding y otras dinámicas de empresa.
En el precioso jardín, equipado con mesas exteriores, se encuentra una enorme sequoia que da vida al paisaje exterior de la casa. La capilla, del año 1816, está adosada a la casa Fàbregas junto a la sequoia, aportando una identidad única al entorno y alguna interesante función. Esta pequeña capilla puede acoger celebraciones, bodas y caterings.
Al restaurar la escalera se descubre el ladrillo de las bóvedas catalanas
Una gran cristalera separa la cocina de la primera sala destinada a los desayunos. La siguiente sala es espaciosa y con mucha luz para disfrutar de la lectura, reuniones informales o cócteles de bienvenida. En la planta baja, el suelo es de parqué de roble y, en los baños de cortesía, se ha recuperado el suelo original de mosaico hidráulico.
La escalera se restaura descubriendo el ladrillo de las bóvedas catalanas. Los escalones de piedra natural y la barandilla de hierro también se recuperan. En la primera planta, se ubica una sala interior con mobiliario original de la casa, restaurado y tapizado muy cuidadosamente con telas seleccionadas por la interiorista. Los mosaicos hidráulicos del suelo son una joya que se combina con una paleta de color con veladura en las paredes, revestimiento de microcemento en los baños y mobiliario diseñado por Sandra Soler.
Los techos de las habitaciones se bajan para obtener mayor confort, pero en algunos puntos dejan entrever el techo original de ladrillo y vigas de madera que rinde homenaje a la bella arquitectura original. Las estancias se retroiluminan con luz cálida.
Equipamiento muy cuidado
La iluminación artificial es de Good Night, adquirida en Ca2L. El mobiliario diseñado por Sandra Soler ha sido realizado por carpintería Portet. La cocina se equipa con los módulos de Bulthaup System B3 y la mesada B2 adquiridos en Bulthaup Gallery Sant Cugat. Los bancos y sillas son de Palmira y las telas de Panadés.
En diferentes rincones de esta planta primera, se han puesto piezas muy emblemáticas cómo la butaca Bogart con asiento trenzado en cuerda de papel y estructura de fresno y el Puf Atay en color cuero, ambos de Vergés. Los sanitarios y lavabos son de la serie Carmen de Roca y los espejos son recuperados a través de una firma especializada.
Ficha técnica:
- Casa Fábregas
- Viladrau, Girona
- Proyecto: Sandra Soler Interiorismo.
- Dirección creativa: Sandra Soler.
- Mobiliario: Carpintería Portet, Vergés, Palmira, Francisco Segarra, Carl Hansen.
- Cocina: Bulthaup.
- Iluminación: Good Night, Ca2L.
- Texto: Van Vilallonga.
- Fotografía: Marc Torra, Fragment Imatges.




