En la ciudad francesa de Metz, Maison Heler ofrece una experiencia hotelera sorprendente que materializa en cada espacio la vida imaginaria de un meticuloso inventor. Para dar coherencia al concepto interior del hotel, Philippe Starck empieza por escribir las aventuras surrealistas del personaje en quien basa la narrativa de los diferentes entornos del hotel.
Maison Heler es una extraordinaria obra de arquitectura surrealista, en sintonía con su emblemático museo vecino, el Centro Pompidou de Metz. Philippe Starck concibe este hotel alrededor de un relato maravilloso: “La vida meticulosa de Manfred Heler”, una novela del diseñador francés publicada por Allary Éditions que explica las aventuras del inventor que da nombre al hotel.
Una casa del siglo XIX brota en la azotea de un edificio monolítico
Maison Heler se convierte en un símbolo indiscutible de Metz, una de las ciudades con un patrimonio arquitectónico medieval más grande de Francia. Un edificio monolítico e impersonal de nueve plantas coronado por una casa con jardín surgida de la azotea, cuya arquitectura recuerda a las mansiones locales del siglo XIX. Es un símbolo del pasado, el presente y el futuro, unidos en una declaración artística atemporal, construida en perfecta simbiosis con el desarrollo cultural, social, económico y ambiental del distrito.
La narrativa se inspira en las creaciones de Jacques Carelman
Maison Heler revela la pasión de Manfred por los inventos. Desde sus intentos de escapar en un avión de hélice hasta su catálogo de ingeniosas fantasías. Un mundo inspirado en las creaciones de Jacques Carelman, pintor, ilustrador francés y autor del memorable “Catálogo de objetos imposibles” (1969). Artefactos extravagantes, como el martillo de cristal, los yunques de yeso, las hachas de doble mango y las mecedoras invertidas, dan lugar a una colección de artículos, fotografías y esculturas que se pueden admirar en las vitrinas del hotel, y que también pueden llevarse a casa como recuerdo.
Rose es el amor ideal de Manfred Heler. La brasserie en la planta baja, abierta todo el día, es el regalo de Manfred a Rose. El espacio cálido y acogedor es el lugar perfecto para compartir una copa, disfrutar de un almuerzo o relajarse y trabajar.
Las salas invitan a la ensoñación a través de juegos mentales
Starck imagina La Cuisine de Rose como una encantadora sala blanca con toques de rosa alrededor de su bar. Muebles en tonos carbón, un avión gigante de origami colgando del techo y fotos de inventos sorprendentes y poéticos evocan recuerdos del taller de Manfred. El luminoso restaurante da a una gran terraza y está rodeado por un hermoso jardín arbolado.
Del segundo al octavo piso, Maison Heler presenta sus habitaciones y suites. 104 en total, distribuidas en siete pisos suspendidos entre el cielo y la tierra. Envueltas en una elegancia funcional, las habitaciones encarnan una filosofía de lujo refinado, caracterizada por amplios paneles de mármol y espejos correderos. Son espacios confortables, enriquecidos por la suavidad de las lujosas alfombras y la calidez de los sillones de cuero natural.
Las salas invitan a la ensoñación a través de sorpresas y pequeños juegos visuales para despertar la mente. Entre ellas se encuentran monedas, citas antiguas y un alfabeto secreto por descifrar, que revelan un poco más de la imaginación desmedida de Manfred.
Salones y comedores privados
Un piso más arriba, Manfred Heler abre las puertas a salones y comedores privados. Son cinco habitaciones que abarcan 300 metros cuadrados de espacios versátiles. Dedicados a conferencias, seminarios y eventos privados, estos espacios ofrecen a las empresas la oportunidad de reunirse en equipo, generar ideas y despertar mentes creativas.
Encaramada en lo alto de la novena planta y con vistas a la ciudad, La Maison de Manfred, de estilo pseudo gótico, invita a los huéspedes a reunirse en el comedor familiar que evoca la casa heredada de sus padres. Un lugar para reunirse en pareja, en familia o con amigos, y compartir un momento agradable. Desde la terraza y los jardines de La Maison de Manfred, se puede admirar el histórico Fuerte Queuleu, el Centro Pompidou, la Catedral de Saint-Étienne y la vibrante vida de Metz.
Símbolos históricos y surrealistas
Bajo su techo, La Maison de Manfred ofrece el ambiente de un comedor con un acogedor ambiente familiar gracias a sus muebles de madera natural y cuero y a su cálida iluminación. Las columnas centrales están adornadas con cuero repujado verde texturizado, mientras que las paredes se cubren con baldosas de terracota y troncos apilados.
Para este espacio único, Starck ha creado diecinueve vidrieras, incluyendo una monumental que proyecta un resplandor de color digno de una catedral, iluminando tanto el salón principal del restaurante como la ciudad de Metz. Símbolos históricos y surrealistas de la historia de la ciudad están grabados en ella, cobrando vida al ritmo de la luz, como una serie de anamorfosis, efectos ópticos, que se entrecruzan a lo largo del día.
“Maison Heler es una construcción simbólica”
Philippe Starck
“Maison Heler es un juego de raíces desarraigadas, una construcción simbólica en Lorena cuyas identidades históricas crean un inspirador estado intermedio, donde las casas y su encanto sólido sirven de base para el proyecto”.
“El mundo del hotel se inspira en las creaciones de Jacques Carelman, pintor, ilustrador francés y autor del memorable ‘Catálogo de objetos imposibles’, una obra maestra absoluta, con espíritu cómico y, a la vez, poético, que habla de la belleza del espíritu humano y su afán para inventar, con o sin razón».
«Las habitaciones tienen un espíritu casi espartano, despojado de cualquier superficialidad, donde cada material impone su propio color: el blanco del algodón, el gris del hormigón en el techo y las paredes».
Un viaje a través de una vida
Starck escribió la historia del propietario imaginario de Maison Heler en un libro: “Manfred Heler hereda la hermosa casa de sus padres. Huérfano, se encuentra completamente solo en esta mansión rodeada de un gran parque. Todo le va bien, hasta que empieza a aburrirse. Para lidiar con este aburrimiento, inventa aparatos. No siempre tiene éxito, pero lo hace con inteligencia y poesía, guiado por un ingenuo deseo de crear meticulosamente. Un día de primavera, Manfred está en su parque soñando despierto. De repente, la tierra empieza a temblar. Mira a su alrededor y se da cuenta, horrorizado, de que se eleva por los aires, junto con su parque, su casa y su sillón. Sube y sube hasta que el temblor cesa y se hace el silencio. Manfred está en lo alto de la ciudad. Su casa ha sido extruida encima de una capa de tierra”.
Maison Heler invita a curiosos, vecinos, viajeros experimentados y trotamundos ocasionales, locales o visitantes, a adentrarse en el universo imaginativo de su misterioso propietario, Manfred Heler. Un viaje a través de su vida, desde la tierra hasta su casa en la cima. Una escapada encantadora diseñada para vivir, soñar, reflexionar y amar.
Ficha técnica:
- Maison Heler Metz,
- Curio Collection by Hilton.
- Proyecto: Philippe Starck.
- Diseño interior: Starck Studio.
- Inspiración: Jaques Carelman.
- Iluminación: Flos.
- Mobiliario: Kartell.
- Texto: Marco Brioni.
- Fotografía: Julius Hirtzberger.



