Las zonas azules son regiones del planeta donde se ha identificado un número inusual de centenarios. Sus habitantes viven más y mejor gracias a un estilo de vida saludable, alimentación natural, vínculos sociales y entornos agradables. Algunos resorts ofrecen retiros azules inspirados en estas virtudes que alargan la vida de las personas.
Las ‘blue zones’ son áreas geográficas donde sus habitantes tienen una esperanza de vida excepcionalmente alta, que supera la media mundial, y un envejecimiento saludable. Estas regiones se caracterizan por estilos de vida y entornos que promueven la longevidad, independientemente de factores como el nivel socioeconómico o el acceso a atención médica especializada. El estudio de las zonas azules y sus habitantes longevos genera interés en el mundo de la salud y el bienestar. Los hábitos, alimentación y estilos de vida de estas zonas ofrecen valiosas lecciones sobre cómo podemos mejorar nuestra propia longevidad y calidad de vida, independientemente de nuestra ubicación geográfica.
Los destinos de bienestar se inspiran en los hábitos de las zonas azules
El escritor y explorador estadounidense Dan Buettner fue el primero en definir el término de zonas azules para designar áreas del planeta donde se concentra un número inusualmente alto de personas que viven vidas largas y saludables. Tras la exhaustiva investigación de Buettner y su equipo (‘The blue zones’, National Geographic, 2010), se identificaron cinco regiones. En ellas, sus felices habitantes comparten las señas comunes de una dieta saludable, así como de una vida activa y con propósito. Todos mantienen un fuerte sentimiento de comunidad a través de relaciones sociales cercanas y tienen, además, la suerte de residir en un entorno natural de clima templado y naturaleza agradable.
La isla de Cerdeña en Italia, Okinawa en Japón, Loma Linda en California, Estados Unidos, Icaria en Grecia y Nicoya en Costa Rica, son las cinco zonas azules del planeta. En estas comarcas, se ha identificado una proporción de personas centenarias superior a la media. Hay que decir que algunos críticos rechazan esta selección argumentando que hay intereses comerciales detrás de ella y que los datos demográficos deben ser más rigurosos.
Los expertos han constatado científicamente cómo las personas en estos destinos, con diferentes culturas, géneros y recursos económicos, pueden vivir más tiempo de forma feliz y saludable.
Cinco zonas reconocidas del planeta
Según las Naciones Unidas, se está produciendo una «revolución de la longevidad» en todos los países, ya que se espera que el número de personas centenarias, que en la actualidad se cifra en medio millón en todo el mundo, alcance los 3,7 millones en 2050.
En el contexto del hospitality, se ha extendido la denominación de resort zona azul para referirse a un complejo hotelero ubicado en una de las cinco zonas reconocidas del planeta. Pero también se conocen como resorts azules a los que ofrecen una experiencia que se alinea con el estilo de vida de estas áreas, promoviendo la conexión con la naturaleza, la alimentación saludable, la actividad física y la vida comunitaria. Aunque los hoteles no están en las cinco zonas privilegiadas, se inspiran en sus recursos y pautas de vida comunes. Las dietas, por ejemplo, inspiran a las personas a adoptar alimentos y recetas de estas culturas específicas. El relax, por supuesto, es uno de los hábitos que más inciden en la calidad de la vida.
Tierra de Celanova, ¿la primera zona azul española?
Hay una comarca española que es una clara candidata a la exclusiva lista de las Zonas Azules: Tierra de Celanova, en la provincia de Ourense. El censo dice que la concentración de personas que han superado la barrera de los cien años en su población es mayor a la media: 321 centenarios por 100.000 habitantes.
«Celanova multiplica por siete zonas azules como la de Okinawa«, apunta Miguel Ángel Vázquez, profesor del área de Psicobiología del campus de Ourense, perteneciente a la Universidade de Vigo.
Las claves para entender la razón por la que en Tierra de Celanova se concentran tantos centenarios son un misterio, pero como en el resto de los escenarios, se repiten los ingredientes habituales: alimentación, calidad de vida, actividad social y física. Información: HuffPost. Imagen: Monasterio de San Salvador en Celanova.
Imágenes de Celanova, Ourense



