La segunda parte de la exitosa ‘Solo en casa’ no podía transcurrir de nuevo en la vivienda del protagonista. ¿Solución? Llevarlo al emblemático y carísimo Hotel Plaza de Nueva York y dejarlo allí a sus anchas. Las travesuras del simpático Kevin nunca han tenido un escenario más ceremonioso y adecuado.
La crítica y la taquilla coincidieron en que la segunda parte de la exitosa ‘Solo en casa’ (Chris Columbus, 1992) hace honor al refrán popular sobre las segundas partes. Pero, aunque la película no recaudó tanto como su hermana mayor, resultó una digna producción que tenía como escenario la ciudad de Nueva York y, de forma muy especial, el Hotel Plaza. Un escenario de lujo asequible a unos pocos que ofrece innumerables ocasiones cómicas al sinvergüenza del chaval que se queda solo en la ciudad.
El villano y su compinche
Las escenas en el lobby del hotel, en la habitación y en los baños son algunas de las mejores de la película junto con todas en las que aparece el genial Joe Pesci haciendo de villano empeñado en pescar al díscolo Macaulay Culkin, antes de que escoja el camino equivocado.
El protagonista encuentra en el bolsillo de su chaqueta la tarjeta de crédito de su padre que utiliza al límite en sus correrías y le sirve para moverse por el hotel y pedir comidas desmesuradas. El hotel Plaza se muestra como un espacio tan agradable o más que la propia casa y, si no fuera por la presencia del conserje entrometido, apostamos a que Kevin pasaría allí dentro toda su juventud.
El lujo del Plaza se aprecia en los detalles del escenario
El lujo del Plaza se aprecia en el refinamiento del personal, pero también en los detalles del escenario que no fue necesario enfatizar. Las alfombras del hotel son mullidas, las sábanas son de hilo y los baños huelen a gloria. El lujo tiene esos detalles y cuando un chaval descarriado se cuela por las rendijas a ese mundo nos hace disfrutar como si fuéramos nosotros mismos los que nos hemos perdido en la ciudad con la tarjeta de crédito de papá. Aunque solo fuera un día, por favor.
¿Qué hace Donald Trump en ‘Solo en casa 2’?
Como en la mayoría de las ciudades, en Nueva York es necesario pagar una tarifa para poder filmar. Lo mismo ocurre cuando se trata de espacios como los hoteles. En una entrevista durante la presentación de la película, Chris Columbus reveló que contactaron con los responsables del Hotel Plaza, que en ese momento era propiedad de Trump, para filmar algunas escenas en el lobby. El futuro presidente de los Estados Unidos, con un ego que ya apuntaba maneras, dijo que sí, pero puso una condición extra al rodaje: “La única manera de que puedan usar el Plaza es incorporarme a la película”. De ahí proviene la ya emblemática escena en la que el pequeño protagonista pregunta al futuro presidente de la nación por la ubicación del lobby.
LA QUINTAESENCIA DE LA GRAN MANZANA
Según afirma la Guía Michelin, si hay un hotel en Nueva York que realmente merece la etiqueta de icónico, es el Hotel Plaza. Se alza en uno de los lugares más destacados de la ciudad, en la esquina sureste de Central Park, y su estilo renacentista francés es inmediatamente reconocible. Su papel como escenario del famoso libro infantil ‘Eloise’ de 1955 y de la película ‘Solo en casa 2’ son algunas de las muchas conexiones con la cultura pop. Tras bambalinas, mucho ha cambiado desde su inauguración en 1907, pero su atmósfera Beaux-Arts sigue tan recargada y onírica como siempre. Bajo la dirección del grupo hotelero Fairmont, el Plaza, establecimiento de lujo de 19 pisos, se encuentra entre los mejores hoteles tradicionales de Nueva York.
Texto: Marcel Benedito.
Fotografía: Cortesía 20th Century Fox.



